La Escuela Andaluza de Economía (EAE) con el fin de contribuir activamente al conocimiento y análisis de los temas de interés general que inciden en el desarrollo económico y progreso social de Andalucía, ha presentado esta mañana en la sede de la Confederación de Empresarios de Andalucía los datos de la investigación sobre “La presión fiscal percibida por las empresas en Andalucía

El objetivo de este estudio es conocer como el tejido andaluz de empresas de más de 5 trabajadores perciben la influencia de los pagos fiscales. Está basado en encuestas a más de 600 empresas de toda la comunidad.

El acto ha contado con la participación de D. Juan Salas, Presidente de la EAE,  D. Manuel Ángel Martín, Director de la EAE, D. Joaquín Agreda, Director del Instituto de investigación, marketing y comunicación (IMC).

Según ha declarado Juan Salas, Presidente de la EAE, que lo que hay que cuestionarse es si el sistema fiscal español y andaluz es el idóneo es el ideal para crear empleo.

Manuel Ángel ha declarado que uno de los objetivos de la EAE es, a través de estos barómetros de percepción económica, es tomar el pulso del tejido productivo andaluz. Joaquín Agreda, declara que, según el estudio, el 86,1% de las empresas consideran que deben pagar impuestos y que la administración pública es eficiente a la hora de recaudar los mismos (un 70%). De esta investigación se extrae que la actitud de los empresarios es considerar a los impuestos como un freno para el crecimiento y consolidación de las empresas.

El sentir general de las empresas con centros de trabajo ubicados en Andalucía podría traducirse en que las empresas consideran deben afrontar sus obligaciones fiscales (86%) y las Administraciones tienden a ser efectivas en la persecución del fraude (70%), pero aunque una gran parte ignora si los impuestos en Andalucía sean mayores que en otras CC.AA (40%) pero la mayoría de las empresas sostiene que la presión fiscal es excesiva para las necesidades actuales de consolidación y crecimiento del tejido económico andaluz (88,6%).

El 74% de las empresas andaluzas con mayor recorrido y tamaño: con más de una sede, o empresas nacionales implantadas en Andalucía,  del sector servicios, con tamaño de plantilla medio-alto y  larga experiencia en sus mercados afirman que Las políticas fiscales de las Administraciones Públicas no contribuyen adecuadamente a la creación de riqueza.

El estudio destaca que comparando con los datos que la Escuela Andaluza de Economía ha recogido desde julio de 2007 (antes de la crisis), las empresas localizadas en nuestra comunidad valoran los impuestos con una puntuación muy negativa, por debajo incluso del precio del dinero o la competitividad de los costes salariales. Si antes de la crisis la presión fiscal ya se valoraba mal (3,5 sobre 10), ahora desciende a 2,3 sobre 10. Una evaluación sólo superior a la que se hace del ritmo de creación de empresas y empleos o a los requisitos bancarios para acceder a créditos.

Las opiniones más críticas hacia la actual  el nivel actual de presión fiscal se dan  especialmente en las empresas más pequeñas (menos de 10 empleados) y en las de mayores plantillas (más de 50 trabajadores), con especial presencia de aquellas que se dedican a la hostelería y el comercio. En general estas opiniones se asocian también a una autovaloración negativa de la marcha económica de la empresa propia en la actualidad.

El impuesto más costoso para la empresa en tiempo dedicado por sus empleados y/o en gastos de gestoría  es en un 33% las contribuciones a la SS, en un 29% el IRPF, y en 24,5% el IVA. El IVA es a su considerado en un 30% el impuesto más injusto en términos distributivos. En segundo lugar hay similares porcentajes que identifican como tal al os Impuestos de Sociedades (14%), contribuciones a la S.S. (13%) el Impuesto de Bienes Inmuebles (11%) o el Impuesto sobre la Renta (9%).

Los impuestos que más empresas consideran como frenos a su crecimiento son de origen estatal (72%). De manera casi universal los impuestos considerados como coartadores del potencial empresarial son las contribuciones a la S.S., el IVA, el IRPF, el impuesto de sociedades y, dentro de los impuestos municipales, el IBI. En el tramo medio del ranking (los considerados frenos más o menos importantes por parte de un 50% a un 75% de las empresas) se encuentran la mayoría de los impuestos de Ayuntamientos y algunos estatales.

Resulta llamativo que las empresas que más alertan sobre los impedimentos fiscales al crecimiento del tejido productivo sean las empresas que generan más empleo y las más longevas, y dentro de ellas, aquellas con varios centros de trabajo en Andalucía, tengan la sede central en nuestra región o sean sucursales de centrales ubicadas en otras áreas de España.

Descargue aquí el estudio completo