Post de la categoria Comunicacion

Diez medidas: ¿adecuadas y suficientes?

Por Salvador Durbán Oliva, Comisión Técnica EAE.

Publicada en El Correo de Andalucía 18.05.10

Para analizar la idoneidad de las medidas anunciadas por nuestro Gobierno en esta semana, deberemos ponerlas en relación con la profundidad de la crisis española. Es decir, si consideramos que estamos ante una crisis superficial, podrían ser suficientes actuaciones que reduzcan el gasto público ante la imposibilidad de aumentar los ingresos. Pero si estamos ante una crisis profunda y sistémica, se hará necesario acudir a medidas estructurales, medidas que afecten al sistema. Un buen símil lo encontramos en la economía doméstica. Si usted está pasando apuros económicos coyunturales, puede ser suficiente que modere sus gastos para salvar la situación. Ahora bien, si usted está padeciendo apuros graves, tiene un alto endeudamiento, con perspectivas futuras de disminución de ingresos y con unos gastos desbocados derivados de su actual nivel de vida, deberá tomar medidas sobre su estructura familiar, reduciendo gastos, por supuesto, pero acompañando esta reducción con un posible cambio a un piso más pequeño, dejar los colegios privados de sus hijos y acudir a los públicos, vender el segundo coche, etc. etc.

En el tema que nos ocupa, es opinión unánime entre los especialistas que estamos en una crisis profunda, afectando a España con más incidencia que a otras economías de la Unión Europea. La razón fundamental de esta mayor incidencia, reside en la existencia previa de problemas estructurales sin resolver en nuestro país. Han sido muchas las voces de dentro y fuera de España (Almunia desde Europa, Fernández Ordóñez desde el Banco de España, Strauss-Kahn desde el Fondo Monetario Internacional, etc.) que han venido reclamando la necesidad de reformar estructuralmente nuestro sistema financiero, mercado de trabajo, modelo productivo y sistema educativo, fundamentalmente, al objeto de tener opciones para llegar a ser más homogéneos con los países de la Unión.

Doy por sentado que mi improbable lector conoce perfectamente las diez medidas adoptadas, y no me cabe duda de que si es funcionario, conoce la que le afecta directamente a su sueldo (disminución del 5% anual y congelación para el próximo año). Es más, casi seguro que ha analizado las restantes propuestas para ver si todos vamos a contribuir por igual a las soluciones que nos reclama este momento. Consuélese, como yo, al considerar que tenemos un puesto de trabajo asegurado para toda la vida, puesto de trabajo del que carecen casi cinco millones de españoles.

En mi opinión, las medidas anunciadas por el Gobierno, que se aprobarán el próximo jueves en Consejo de Gobierno, son absolutamente necesarias y adecuadas, pero insuficientes. Puede discutirse si alguna de ellas debería ser eliminada y cambiada por otras de corte similar y con los mismos efectos sobre la reducción del gasto público. O bien cambiadas por otras de contenido político aunque con menor incidencia en el gasto (por ejemplo, aumentar el gravamen sobre las rentas más altas habida cuenta el color del Gobierno que las toma, eliminar algún ministerio, etc.). Consideraciones que ante el estado de la economía, son poco relevantes y que inciden más en las opiniones políticas que en la realidad económica.

Aclarado esto, y teniendo en consideración lo comentado en párrafos anteriores, lo relevante reside en que las acciones propuestas afectan fundamentalmente al gasto público pero no a la estructura de nuestro sistema económico. Son insuficientes ante la gravedad de la crisis que insta a tomar medidas adicionales que nos lleven a conseguir a medio / largo plazo una estructura eficiente de nuestro sistema económico-social. Parece que el  Gobierno sigue confiando que con ellas, podemos contener / mantener los efectos perversos de la actual situación en nuestro país, mientras que los países de nuestro entorno hagan de locomotoras, y terminen por arrastrarnos para salir de la sima en la que nos encontramos.

Se hace necesario solucionar con urgencia nuestro sistema financiero. Un sistema financiero que no puede proporcionar créditos a la economía no tiene razón de ser. Por cierto, hace bien nuestro Gobernador del Banco de España en recordar a titular abierto y periódicamente las obligaciones que tienen los otros, en recordar que es necesario reformar el mercado de trabajo; pero sería conveniente que él se acuerde de cumplir con las suyas, que evite el acelerado deterioro que vienen sufriendo, desde hace tiempo, múltiples instituciones financieras. Instituciones que inevitablemente van camino de su cierre, lo cual parece conveniente a la vista de la sobredimensión de nuestro sistema financiero, pero si es relevante, y mucho, que el cierre nos costará a todos recursos financieros, y que éstos aumentarán de forma exponencial conforme más tiempo se tarde en resolver la situación. Sr. Fernández, intervenga ya, tome medidas, comprométase. Ítem más, es necesario que exija responsabilidades a los malos gestores financieros, un sistema en el que el controlador designado por Ley no sanciona, no sirve.

Dejaré para otro momento algunas consideraciones a futuro sobre nuestro sistema educativo y sobre el deseado nuevo modelo productivo, tan conectado con la educación. Sobre la urgente necesidad de encontrar soluciones negociadas y urgentes a nuestro mercado de trabajo; y si no se llega al acuerdo en la negociación entre empleados y empleadores, el Gobierno deberá cumplir con su responsabilidad y proponer y aprobar su reforma laboral. Asimismo, dejo para mejor ocasión algunas consideraciones sobre la necesaria regulación del mercado financiero internacional, que le ocurre como a las democracias, son débiles y no son inmunes a los ataque de aquellos que no creen en ella y las utilizan en su propio beneficio.

Descargar esta tribuna aquí (pdf)

Salvador Durbán es Ingeniero Industrial por la Escuela Técnica Superior de ingenieros Industriales de la Universidad de Sevilla, Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Santiago de Compostela, Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Sevilla, Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad, Cátedra Finanzas en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Sevilla.

Ha sido Presidente de varias Empresas tanto públicas como privadas tales como el Instituto de Fomento de Andalucía, Promonevada, Soprea, S.A., Santana Motor, S.A., Cetursa, Cintandalucía, Veiasa, Sandetel, Sodean, Cetecom , S.A.

Además de desempeñar los cargos de Consejero empresas como Sadiel, Axion, ADM, Cartuja 93, Sadesi, Sogefinsa, así como del Consejo Social de la Universidad de Sevilla, del Parque Tecnológico de Málaga, de la Agrupación de Agencias de Desarrollo Regional de España y de la Autoridad Portuaria de Sevilla. Ha desempeñado el cargo de Director General de Industria Energía y Minas y el de Secretario de Economía de la Junta de Andalucía.

Etiquetas: , , , ,

Compartir con:
  • Twitter
  • email
  • Facebook
  • Meneame
  • Print
  • del.icio.us
  • PDF
Comentar

“Prensa y Café” | La excelencia universitaria según Princeton

Ayer tuvimos la ocasión de escuchar en Sevilla a Christopher Eisgruber, Preboste de la Universidad de Princeton, en el paraninfo de la Universidad.

Hoy nos gustaría aprovechar nuestro “Prensa y Café” para compartir con vosotros la reflexión de algunos diarios sobre las claves que Eisgruber dio para mejorar la educación universitaria en España desde el prisma del éxito de la institución que dirige.

ABC: “Inversión, selección y paciencia, claves para una educación de excelencia

El Correo de Andalucía: “El profesor funcionario es un lastre para la Universidad

Etiquetas: , , , , , , ,

Compartir con:
  • Twitter
  • email
  • Facebook
  • Meneame
  • Print
  • del.icio.us
  • PDF
Comentar

“Prensa y Café” | Competitividad empresarial en Andalucía

Ayer presentamos los datos del Informe para medir el potencial competitivo de las empresas andaluzas. Hoy nos interesa traeros algunas de las reflexiones y conclusiones que comentamos con los periodistas allí presentes.

Etiquetas: , ,

Compartir con:
  • Twitter
  • email
  • Facebook
  • Meneame
  • Print
  • del.icio.us
  • PDF
Comentar

El ciclo “Educación de Excelencia” en Emplea2

El programa Emplea2 de Canal Sur Televisión emitió el pasado mes de abril un programa en el que explicaba cuáles son los objetivos del ciclo Educación de Excelencia puesto en marcha a finales de 2009 por la Escuela Andaluza de Economía.

El programa se grabó con motivo de la conferencia de Robert Zimmer, Presidente de la Universidad de Chicago, en la Universidad de Huelva y el equipo pudo recoger las impresiones tanto de Zimmer como de Juan Salas Tornero, Presidente de la EAE, a propósito de estos encuentros.

Etiquetas: , , , , , ,

Compartir con:
  • Twitter
  • email
  • Facebook
  • Meneame
  • Print
  • del.icio.us
  • PDF
Comentar

“Prensa y Café” | España, Grecia y Europa

Estos días se multiplica el debate sobre la situación monetaria internacional y Europea con las miras puestas en Grecia y la repercusión que los problemas de éste país están teniendo en el resto de miembros de la UE.

Además, en España se habla de las cifras de paro, la recuperación económica y el diálogo social.

Sobre la situación financiera europea:

Sobre la situación en España:

Sobre el diálogo social:

Etiquetas: , , , , ,

Compartir con:
  • Twitter
  • email
  • Facebook
  • Meneame
  • Print
  • del.icio.us
  • PDF
Comentar

Ésta no es una crisis cualquiera

Por Fabián Márquez Sánchez, Presidente de Analistas de Relaciones Industriales y Miembro de la Comisión Técnica de la EAE.

Menudean los actos, seminarios, tormenta de cerebros, propuestas políticas, propuestas de pactos en relación con la crisis y sus efectos. Cuando los debates tienen lugar en el ámbito académico, neutral desde el punto de vista político, podemos abrigar sólidas esperanzas de que surjan conclusiones válidas, y que éstas trasciendan del campo estrictamente partidario y respondan al interés general. Por el contrario, abrir una ácida controversia acerca de la crisis y del diagnóstico de ésta, analizando al mismo tiempo responsabilidades de los grandes prescriptores sociales y, sobre todo, los políticos, inmediatamente concitan un alud de animadversiones mutuas que arruinan la consecución de cualquier resultado en el que las coincidencias sean algo más que meramente circunstanciales.

Sin embargo, la crisis llegó inopinadamente, para los menos avisados en el último trimestre del 2008, produjo inmediatamente 600.000 parados, sólo en el sector del ladrillo, y desde entonces los destrozos que tal huracán ha producido en nuestro tejido productivo han sido muy considerables. La única tasa que se incrementa mes a mes es el ahorro de las familias, lo que pondría de relieve hasta qué extremos están asustadísimas ante lo que se nos ha venido encima; los demás datos son decepcionantes.

La morosidad, en materia de pagos es ahora el doble que la de un año atrás. Han caído las cuantías tributarias en algunos impuestos en más del 20%, y el Gobierno se aprestó a incentivar la compra de automóviles porque este sector, vital para nuestra economía, había registrado un descenso de ventas del 40%; y el paro camina a pasos agigantados a superar la tasa del 20%. De otra parte, habíamos superado una cifra de 20 millones de afiliados a la Seguridad Social y hemos descendido recientemente a algo más de 18 millones. A nadie debe extrañar que la principal preocupación nacional sea la crisis y las consecuencias de ésta, otorgando la ciudadanía más importancia a unos efectos: la falta de empleo, que a otros, pero sin que la opinión pública ignore que de la crisis se sale no incrementando los salarios de los funcionarios públicos, como hizo el Gobierno en el pasado año (3,96%) sino invirtiendo y propiciando la confianza suficiente para que los ahorradores rompan su faltriquera y gasten e inviertan, ya que en caso contrario terminaremos instalándonos en la mediocridad que conlleva cualquier crisis económica, y podremos estar tristemente adormecidos en ella muchos años.

Existe coincidencia general en la necesidad de galvanizar todas las potencias nacionales, pero no sé que ocurre que cuando esperamos confiadamente lo mejor de nosotros mismos, la “montaña produce un ratón”. Es decir, el gran pacto sugerido por su Majestad el Rey, planteado en debate parlamentario y que ha justificado hasta el día de hoy múltiples reuniones de partidos políticos y de comparecencias ante los medios, ha dejado de ser lo que era para convertirse sólo en un determinado consenso sobre algunas medidas que convendría adoptar entre todos en beneficio del común de nuestra economía y, por lo tanto, de los españoles.

Afortunadamente el ministro de Educación, Gabilondo, parece que muestra una gran dedicación, y arrastra al PP a un gran compromiso en materia de reforma educativa, sin cuya realización no es posible pretender a medio plazo cambiar nuestro modelo productivo basado en el trabajo de baja cualificación y, en definitiva, en el “ladrillo”.

Además, sindicatos y patronales han firmado, a la “chita callando”, en los últimos meses dos acuerdos: el primero para resolver los convenios colectivos pendientes del 2009 y, el segundo, para fijar directrices de clara moderación salarial para los convenios correspondientes a los próximos tres años. Además, están dedicados concienzudamente a intentar pactar una reforma laboral que se muestra difícil, pero no irreductible, y que corre el riesgo de naufragar, como ocurrió en julio, en la incoherencia más absoluta si el Gobierno, respondiendo al dictado de una de las partes, establece una vez más “líneas rojas” infranqueables o fija calendarios de negociación imposibles, o se producen todos los días informaciones radiadas de lo que está sucediendo con propuestas mil que llueven sobre quienes negocian, planteándoles el reto de lo imposible. En efecto, si las bases de sindicatos y patronales aspiran a la perfección, como ésta no es de este mundo, y mucho menos en plena crisis, la reforma laboral resultará inviable.

De otra parte, cuando alguien se emperra en ejercer de agente provocador logra el efecto inmediato de enrocar a la parte a la que pretende excitar y, esa situación, como en el ajedrez, impide culminar la partida. En conclusión, la crisis es tan gorda, que impone remedios extraordinarios, y mucho tememos que éstos resulten inaplicable en el actual contexto político.

El presidente del Gobierno se esfuerza, pero no lo suficiente. Y no surgen incentivos que justifiquen que la oposición sustituya su actitud meramente contradictoria con los supuestos errores y equivocaciones del poder, por una política de colaboración que sin duda implica una corresponsabilidad en el empeño de salir de la crisis. Si persisten durante varios meses los actuales datos negativos, seguro que la ciudadanía reclamará: o un gobierno de coalición contra la crisis o elecciones anticipadas ya. Ello ocurrirá más pronto que tarde.

Fabián Márquez es Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona y Diplomado en Administración de Empresas por la Escuela de Administración de Empresas de Barcelona.

Preside la Compañía Analistas de Relaciones Industriales, S.A., constituida hace 20 años. Ha dedicado su actividad profesional a dicho campo, contando entre sus clientes con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y participando, como Asesor de la misma, en cuantas negociaciones y pactos sociales se han producido en España desde 1979 hasta nuestros días.

Es miembro de la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos, del Consejo Económico y Social y abogado de los Ilustres Colegios de Abogados de Madrid y de Barcelona.

Etiquetas: , , , ,

Compartir con:
  • Twitter
  • email
  • Facebook
  • Meneame
  • Print
  • del.icio.us
  • PDF
Comentar