Artículo de opinión aparecido en ABC redactado por el Director de la Escuela Andaluza de Economía, Manuel Ángel Martín (10/05/2011)
Son personas sin prejuicios partidistas que atienden a lo que les dice su razón y conciencia. Son los «sin sesgo»
Entiéndase sesgo como desviación o interpretación oblicua y prejuiciada, y coincidirán ustedes conmigo en que ya estamos en la fiesta del sesgo, o sea en campaña electoral. Los sociólogos denominan sesgo de confirmación a la tendencia a interpretar la realidad de manera que confirme nuestros prejuicios y nuestras hipótesis previas, de tal manera que para algunos la muerte de Bin Laden es una confirmación de que los americanos se saltan la justicia a la torera, y para otros que son los justicieros por excelencia, o que, ante las mismas pruebas, unos jueces piensan que Bildu puede presentarse a la elecciones y otros que no. Los sesgos (que son de varios tipos) fueron identificados por dos precursores de la «psicoeconomía» —Tversky y Kahneman— para explicar algunas decisiones económicas muy alejadas de la racionalidad, y tienen su origen en múltiples factores como la ignorancia, el miedo, la pereza o la impaciencia. El error como diferencia entre la realidad y su medida, se da en estadística, pero el sesgo de mala fe alimentado por el interés o el prejuicio es patrimonio de la política, y su exaltación se produce masivamente en las campañas electorales. Los mismos hechos o realidades provocan juicios diferentes porque el partidismo —más aún que las ideologías— proporciona una tendenciosidad interpretativa que los militantes aceptan de buen grado. Al igual que se busca en los medios de comunicación reconocer y alimentar las propias opiniones preformadas, se trata de adaptar los datos reales a un entramado ideológico que ni la duda ni la evidencia consiguen desmontar. La caída del muro de Berlín no significaría el fracaso de todo un sistema socioeconómico, sino una transitoria hibernación producida por las malas artes del imperialismo capitalista. Una inoportuna fotografía de un comunista dando buena cuenta de una aparatosa mariscada, no sería un testimonio de un tipo de gestos que habría que corregir, sino una maniobra rastrera de la derecha más rancia. Como indican algunos sociólogos, la capacidad de raciocinio no parece estar dirigida a la búsqueda de la verdad, sino a la construcción de argumentos para justificar nuestras creencias y acciones.
Si les cuento el rollo anterior es porque me invade la melancolía ante el desarrollo de las campañas electorales, especialmente la municipal de Sevilla. Siendo difícil la presentación de ideas y proyectos originales a nivel «micro», existe otra campaña que abunda en lo «macro», o sea la corrupción, la crisis y los separatismos, y que pesa más que la primera. Sobre estos temas, veo difícil un cambio de «chaqueta» en el votante. Por lo que respecta a Sevilla y «barómetros» aparte, parece difícil que ese 8% de votantes de Izquierda Unida, que le proporciona 3 concejales, se sacuda el sesgo de encima. En 2007, los votos de la derecha fueron 128.776 y los del conjunto de la izquierda 150.306. Tampoco es probable que exista ahí un trasvase importante de papeletas. Más allá de las deserciones «emocionales» o de los acontecimientos inesperados, lo que queda es faenar en el caladero de los «absentistas», esos 256.793 censados que en 2007 se quedaron en casa, por comodidad, cabreo o hastío. Muchos de ellos son personas sin prejuicios partidistas que atienden a lo que les dice su razón y conciencia. Son los «sin sesgo». Una mayoría silenciosa que merecería una campaña menos sesgada.
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Director Técnico de la Escuela Andaluza de Economía. Doctor Ingeniero Naval, Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y Diplomado en Alta dirección de Empresas por el Instituto Internacional San Telmo.
Ha desempeñado diversos puestos directivos en empresas públicas como Astilleros Españoles, S.A. y privadas como Sevillana de Electricidad-ENDESA en las áreas de dirección general, producción, finanzas y aprovisionamientos.Desde 1977 ha impartido docencia en diversas áreas de economía de la empresa.Desde Abril de 1984 hasta Abril de 1989 ocupó en la Junta de Andalucía, los cargos de Director General de Industria, Energía y Minas y Secretario General de Economía y Fomento (con responsabilidad y competencias en Asuntos Comunitarios (Unión Europea), con rango de Viceconsejero. Desde Octubre de 1989 a Abril de 1993 fue Gerente de la Unión Temporal de Empresas de la Energía para la EXPO’92 y Director del Pabellón de la Energía durante la celebración de la Exposición Universal de Sevilla de 1992.Desde junio de 1989 hasta abril de 2000 ha sido Director General Gerente de Nuevas Iniciativas del Sur, S.A. (NUINSA) perteneciente al Grupo Sevillana-Endesa, Director Regional de Diversificación y vocal, vicepresidente y presidente (Supercable, Enditel, Dicogexsa (Gas Extremadura), Gegsa, Isla Mágica, etc.) en varios Consejos de Administración de empresas participadas.Entre 2001 y 2003 ha sido Presidente de Giralda Televisión.
En la actualidad se dedica a la docencia, a la investigación, y a la consultoría de empresas y es Profesor Titular de la Universidad de Sevilla en el Área de Economía Financiera y Contabilidad. Así mismo es Vocal del Consejo Económico y Social de Andalucía, Presidente de la Asociación de Investigación y Cooperación Industrial de Andalucía (AICIA), Presidente de la Comisión de Economía y Financiación de PYMES de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), y miembro del Consejo Andaluz de Estadística y de la Comisión de Planificación de Andalucía.Ha sido columnista habitual y editorialista de los periódicos “D16” y de “El Mundo” de Andalucía, y, en la actualidad, del periódico “ABC” en sus ediciones Nacional y de Sevilla. Participa habitualmente en la tertulia “La Mirilla” de Canal Sur Radio y, ocasionalmente, en “Protagonistas” de Punto Radio, así cómo en el programa “Empresas” de RTVA.







