No tener miedo a los cambios, mantener la firme apuesta de España por las energías renovables, dotar de flexibilidad al mercado laboral y dar margen para el déficit público fueron algunas de sus recetas para superar la actual coyuntura económica.
Tras las mesas de análisis que tuvieron lugar durante la mañana y después de la presentación a cargo de Juan Salas Tornero, Presidente de la Escuela Andaluza de Economía, y Santiago Herrero, Presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, el Presidente conocido popularmente como Bill Clinton procedió con su ponencia titulada “Compartir una identidad en común”.
Clinton comenzó recordando cómo la actual crisis mundial en la que nos encontramos inmersos surgió en Estados Unidos como consecuencia de “un apalancamiento dramático de las instituciones financieras tras la bancarrota de la firma Leman Brothers y la decisión del gobierno de no rescatar a esta empresa”. Ésta fue la primera pieza de un colapso del sistema financiero que rápidamente se extendería al resto de las economías.
Para Clinton, las mismas características de un sistema económico global que nos ha sumergido en esta crisis son las que nos tienen que servir para reflotarlo. En este sentido, el Presidente apuntó que los países deben salir de la crisis “estando mejor posicionados para poder aprovechar lo positivo de la interdependencia y reducir las fuerzas negativas de la interdependencia o globalización” y continuó manteniendo que “no podemos separarnos unos de otros, debemos estar juntos, compartiendo beneficios, oportunidades y responsabilidades”.
Siguiendo con esta línea de argumentación, mantuvo que “debemos construir un mundo donde compartamos mejor los beneficios, oportunidades y también las responsabilidades, puesto que la economía moderna no debe funcionar como un partido donde uno gana y otro pierde”.
En su discurso también apuntó a la desigualdad y la falta de estabilidad como otra de las razones de la situación en la que nos encontramos. Analizando las causas y los efectos de la crisis, Clinton reconoció que antes de la crisis se percibía que el siglo XXI “es muy desigual y esa desigualdad ha ido creciendo en la mayor parte de países, de forma que se ha registrado una pobreza creciente, no sólo en países pobres”.
Por ello, consideró que el modelo actual de crecimiento “no es sostenible”, tras lo que puso como ejemplo el calentamiento del planeta. “Antes de la crisis ya había demasiada desigualdad, inestabilidad e insostenibilidad, por lo que debemos salir de la crisis cuando estemos mejor posicionados para poder aprovechar la globalización y reducir las fuerzas negativas de esa interdependencia”.

